Cómo reducir el presupuesto de la boda – Invitados, menú y espacio

El presupuesto medio para una boda actualmente ronda los 16.000€, pero eso no significa que con un presupuesto menor no puedas celebrar el enlace de tus sueños (¡salvo que tu sueño sea casarte en un castillo y llegar montada en unicornio! :P).

Hace poco os enseñamos nuestra propia celebración, cuyo presupuesto fue de aproximadamente 3000€ en total, apenas una quinta parte del presupuesto medio, y os aseguro que cumplió sobradamente nuestras expectativas y los invitados quedaron encantados.

Sabéis que somos de los que opinan que cualquiera debe poder casarse sin que el dinero sea una limitación. y como parte de nuestro trabajo durante la organización de una boda es precisamente el de encargarnos del presupuesto podemos daros algunos consejos e ideas para que podáis celebrar vuestro gran día aunque no queráis o podáis gastar demasiado.

En esta primera parte os hablaremos de los tres puntos principales de los que depende el presupuesto final: el número de invitados, el menú y el espacio donde celebrar la boda.

1. Los invitados

La mayoría de partidas del presupuesto dependerán del número de invitados que vengan a vuestra boda, así que este es el primer punto que tenéis que estudiar y tener bien claro.

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Foto de Roger Bessó

Es habitual que nuestros padres y abuelos nos cuenten que en su boda hubo gente que ni conocían, pero que eran amigos de la familia y sus padres les habían invitado. En vuestro caso, ¿quien se encarga de la lista de invitados, vosotros o vuestros padres?

Aún hay muchos padres que, como pagan el convite, deciden a quien invitar, así que es necesario que tengáis una charla con ellos e intentéis hacerles entender que es vuestro día y que os gustaría preparar vosotros la lista de invitados. Deberían entenderlo y empatizar con vosotros.

Si no, podéis encargaros vosotros directamente del gasto del convite y así no tenéis la misma necesidad de dar explicaciones ni ceder en estos temas.

Podéis poner el límite en el rango de parentesco, es decir, solo primos hermanos, o también primos segundos, con sus hijos, los tios abuelos,… pero yo os aconsejo que sencillamente os dejéis guiar por el corazón e invitéis a aquellos con los que tenéis mas afinidad. ¿Si con un familiar lejano tienes mucha mas relación que con uno directo, que sentido tendría que no viniera y el otro si?

Sed prácticos, es vuestra boda, una fiesta, y tenéis que compartirla con quien mas ilusión os haga, no con quien diga el grado de parentesco, vuestros padres o la tía Paquita.

 

2. El menú

Esta es la partida que mas parte del presupuesto se lleva, el menú. Se calcula con un precio base a multiplicar por cada invitado (por eso os decíamos lo del punto anterior) y luego se le pueden añadir algunos extras, con precio fijo o también por invitado.

En nuestra zona el precio mas habitual es de unos 80€ por persona, aunque lo podéis llegar a encontrar por 60€ hasta los 140€. Este precio varía en función de la abundancia del aperitivo, número de platos, los ingredientes y calidad, si incluye barra libre o no, el tipo de servicio, etc.

Con el tipo de servicio me refiero a si es un banquete con los invitados sentados en mesa o si de lo contrario es tipo buffet o cóctel, con estaciones de comida, showcooking, etc.

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Foto de Roger Bessó

En este punto quiero hacer un par de reflexiones:

Para empezar, da la sensación de que lo mas importante en una boda es el convite en si, y creo que es un error y me disgusta bastante cuando lo siento en la actitud de los invitados, pues si están ahí no es para comer, sino para celebrar el amor de una pareja que ha decidido manifestar su cariño y sus ganas de pasar el resto de la vida juntos rodeados de aquellos a quienes mas quieren.

Dicho esto, para vuestra boda tenéis todo el derecho a tener un menú 5***** como a hacer una barbacoa, si es lo que os apetece, os gusta u os identifica mejor. Y nadie tiene que valorar si eso pega o no en una boda, si es mejor o es peor. Es lo que vosotros queréis, es vuestra fiesta y punto.

Ahora bien, también he visto muchas veces a parejas que están empezando con los preparativos creer que no necesitan contar con un servicio profesional para su día. Debido al bajo presupuesto caéis en el error de pensar que no necesitáis un restaurante o un catering para encargarse del convite, aunque sea simplemente una barbacoa o un cóctel, pero os aseguro que lo necesitáis. Son la clave del éxito, la diferencia entre disfrutar de vuestro día o acabar estresados y pringando, vosotros y vuestra familia.

Y entonces, ¿como se puede reducir el presupuesto? Vamos a verlo.

Reduciendo el número de platos

Me duele en el alma la cantidad de comida que se tira en las bodas. No os llegáis a imaginar lo que llega a tirarse. Preferiría mil veces ver a los invitados llevándose el tupper con lo que les ha sobrado que desperdiciar esos alimentos en la basura. Así que por favor, ¡reducid la cantidad de comida! Si el aperitivo es copioso, con un solo plato es suficiente.

Normalmente los menús se basan en aperitivo, primer plato, sorbete, segundo plato, postre y tarta. Yo en el sorbete ya estoy lista y eso que el primer plato es el ligero, pero es que con el aperitivo ya he tenido suficiente. Así que buscad opciones de un solo plato y veréis como reduce el presupuesto. Y si es tipo buffet/còctel al haber mas variedad cada uno podrá escoger lo que mas le gusta, que será lo contrario que le guste a otro, y así entre todos acabaran con todos los platos y no tendréis que tirar nada.

Eligiendo un menú sencillo.

No siempre el que tiene los nombres mas largos y palabras en extranjero es en realidad el mejor. Habladlo con vuestro restaurante o cátering, no tengáis miedo en preguntar y aclarar cualquier duda, podéis cambiar algunos platos a su versión mas económica y por cada euro que reduzcáis del menú pensad que eso multiplica por cada invitado así que al final es una cantidad importante.

Asegurad la calidad de lo que pagáis

No paguéis a precio de fresca la comida congelada, ni a precio de estrella la fritanga. Tomaos la libertad de cuestionar lo que os dicen, siempre desde el respeto, para aseguraros de que no os dan gato por liebre. No todos los restaurantes o caterings son igual de profesionales y sinceros. Nosotros hemos probado “croquetas caseras al estilo de la abuela” que no eran mas que croquetas ultracongeladas del super. Si os venden baja calidad, que el precio sea acorde, que no os engañen. Preguntad a otras parejas o invitados sobre el servicio de ese restaurante/catering y así podréis valorar mejor.

No todo es comida, también pagáis un servicio y materiales.

Tened en cuenta además que el precio del menú no solo incluye la comida como tal, sino también el servicio de cocina, camareros y materiales. Esto último sobretodo es importante aclararlo si contratáis un catering, pues suelen ser quienes se encargan de traer mesas, sillas, mantelería, cubertería, el montaje y desmontaje, etc. Puede que su precio ya lo incluya pero no lo necesitéis porque el espacio ya os ha facilitado el material y podéis reducir el precio del menú. Habladlo y negociad estas condiciones, no paguéis dos veces por lo mismo.

Contratad solo servicio de cocina y camareros.

Si queréis un menú sencillo tipo buffet o cóctel, una barbacoa, una paella, etc. podéis hablar con el catering y preguntar si ofrecen la posibilidad de contratar solamente su servicio por horas de camareros y cocineros y encargaros vosotros de la comida. Ojo con esto, no todo vale y tenéis que analizar muy bien lo que queréis y las condiciones del espacio en el que celebraréis la boda, además de contar con un servicio muy profesional, pero es una opción a tener en cuenta que repercutirá mucho en el precio final. Si por ejemplo os encargáis vosotros (vuestra familia mas bien) de preparar algunos platos fríos, o pedís a los invitados que cada uno traiga algo para compartir, y tenéis al catering encargándose solamente de emplatar, cocinar los platos calientes y servir o reponer en las mesas, el coste disminuye drásticamente.

También hay que tener en cuenta aquí el punto anterior, los materiales, y en este caso me refiero mas bien a la vajilla, cubertería, vasos, etc. que necesitaréis para el servicio así como los frigoríficos y espacio para almacenar toda la comida desde que la compréis hasta el momento de prepararla.

Pero si tenéis un presupuesto muy muy ajustado y ya habéis reducido a tope la lista de invitados, tened esta opción en cuenta y hablad con vuestro cátering a ver que ideas o soluciones os puede dar en este sentido, y eso si, preparaos para currar y hacer listas de la compra kilométricas!

Que cada invitado pague su plato

Puede sonar mal, pero empieza a ser bastante habitual dados los problemas económicos de muchas familias. Si no puedes permitirte pagar el convite, puedes hablar con los invitados y pedir que quien venga pague su plato en lugar de haceros un regalo. Eso si, ten tacto y se consecuente, no vayas a contratar un menú de 120€ ni te gastes un dineral en otras cosas o puede que haya tiranteces entre los invitados.

No hagáis convite

Tal como suena, si no tenéis presupuesto para ello, no lo hagáis. Las bodas tipo pop-up, elopement o express son bodas en las que lo importante es la ceremonia, muy íntimas o en solitario, y en las que el convite como tal se omite o se limita a ir a comer a un restaurante normal tras la ceremonia.

 

 

3. El espacio

Las bodas religiosas cada vez son menos numerosas y la mayoría optan por una ceremonia civil real o simulada en el mismo lugar donde posteriormente se celebrará el convite.

Puede ser un restaurante, una finca para bodas, una casa rural,… ¿Pero que os parece si la celebráis en vuestra propia casa o la de algún familiar?

El alquiler de fincas en nuestra zona ronda los 1500€, y aunque por un lado pueda ser mas complicado organizarlo en un espacio no preparado para ello -ya que requiere de una buena organización y tener en cuenta bastantes detalles como ya os explicamos aquí sobre las bodas en casas rurales -es una buena manera de ahorrar en el presupuesto, pues el coste por el alquiler en vuestra casa o la de un familiar es nulo.

Puede ser un chalet con jardín, una finca en el campo o incluso en la azotea de una casa en la ciudad! bodaurbana

Foto de Raquel Benito

Pero si preferís un lugar especial, tened en cuenta siempre si el espacio dispone de cocina propia o bien será necesario contratar un catering, porque de esta manera podréis calcular si hay que sumar los gastos de alquiler del espacio, catering y material o bien en el precio por el menú ya está todo incluido.

Y hasta aquí esta primera parte sobre ideas para ahorrar en el presupuesto, espero que os sea útil para empezar!

Mucho amor!!